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TECNOLOGÍA PARA LA AUTODETERMINACIÓN DE MÉXICO

TECNOLOGÍA PARA LA AUTODETERMINACIÓN DE MÉXICO
Dedicado al pueblo mexicano que aún es libre y tiene la posibilidad de seguir siéndolo en el futuro.
Por el Ing. Horacio G. CORBIÈRE
Presidente de COINTEC Group
Vicepresidente de COINTEC S.A. de C.V.
CONTENIDO DE ESTA PONENCIA

1 - PRÓLOGO
2 - EL ORIGEN DE LA TECNOLOGÍA
3 - ADÓNDE VAS TECNOLOGIA
4 - CAPTEC, EL NUEVO CONQUISTADOR DEL SIGLO XXI
5 - LAS NAVES DE CAPTEC
6 - NO LLORES POR MÍ, ARGENTINA
7 - PARA QUÉ SIRVE LA TECNOLOGÍA
8 - CÓMO DESPERDICIAR O CÓMO ABSORBER TECNOLOGÍA
9 - MEXICAN TECHNOLOGIE
10 - UNA VISION TÉCNICA DE LA ACTUAL FORMA DE DESARROLLO DE MÉXICO
11 - SOMOS LO QUE HACEMOS, SOBRE TODO LO QUE HACEMOS QUE CAMBIA LO QUE SOMOS - (de Eduardo Galeano, Periodista y Escritor Uruguayo)
12 - EPÍLOGO



1 - PRÓLOGO
Este documento trata sobre temas tan diversos como la tecnología, Hernán Cortés, la ciencia, los
códices mayas, la globalización, la Argentina y México, y voy a tratar de emplear términos llanos,
prácticos, alejados de la grandilocuencia y hasta me expresaré en forma descarnada en algunos
pasajes.
Esta ponencia, tiene como único objeto tratar de exponerle al pueblo mexicano y en especial a sus
técnicos, ingenieros y científicos la importancia de su rol en la futura autodeterminación de México.
Al escribirla, me preguntaba cómo hablarles, qué pronombres usar. Porque entre medio de estas
ideas, se encuentra el yo y el tú, el nosotros y ustedes, el ser argentino y al mismo tiempo el estar
escribiendo una ponencia para mexicanos.
Y la respuesta a esto fue surgiendo naturalmente al preguntarme, como lo hizo algún funcionario
mexicano cuando comencé a hablar de estos temas ... : “Lo suyo es razonable, pero, porqué hace
esto?...¿qué es lo que Ud. ofrece y qué es lo que espera obtener?”.
Mi respuesta fue “... nada, solamente que no les pase lo mismo que a la Argentina”. Esa fue mi
primera respuesta natural.
Cuando salí de esa junta, me seguí preguntando
¿Porqué no espero nada, porqué me sería suficiente con que esto no les pase a los mexicanos?
La respuesta también surgió naturalmente.
Habiendo caminado como consultor por buena parte de los países de Latinoamérica durante los
últimos 24 años, la subsistencia del grupo de empresas de consultoría al cual yo represento,
dependió en buena medida de la absorción de tecnologías que nos hicieran actualizados y
competitivos.
Este objetivo, nos obligó a ser permanentes analistas de las políticas y de los procesos de
contratación por los cuales se concretaban los proyectos de inversión en los cuales nuestras
consultoras pudieran participar, de tal manera de lograr un capital tecnológico apetecible para
nuestros clientes.
Durante todos estos años, parcialmente lo logramos, no como nos hubiese gustado, pero con la
suficiente dimensión como para estar hoy aquí.
Durante todos estos años, también vi cómo, políticas desatinadas, destruyeron sistemáticamente la
disponibilidad de tecnología en nuestros países y fui testigo de las consecuencias que ello
acarreaba.
Y hoy, esa visión es amplia, general y repetida para todo nuestro Subcontinente Latinoamericano.
Por razones que irá comprendiendo el lector a medida que avancemos en esta ponencia, Argentina
perdió su oportunidad de ser un líder tecnológico y hoy, las condiciones político-económicas en que
se encuentra y la interrelación de los agentes de la economía hace prácticamente imposible
implementar políticas correctoras. Argentina dilapidó su tecnología.
Hoy Argentina tiene un margen escaso para implementar políticas nacionales.




Existen los argentinos, pero difícilmente podamos decir que existe la Argentina como nación
soberana.


Pero en todo este camino Latinoamericano que he recorrido como consultor y como resultado de
los análisis antes mencionados, encontré no solamente que la historia nos enseña que nuestra
Latino América tiene un origen común de descubrimiento y despojo, sino que actualmente se
manifiestan patrones comunes de políticas que nos llevarán a un destino común inexorable, si no
cambiamos.
Pero si bien hoy, la Argentina, no está en posibilidad de aplicar estos cambios por razones que
veremos al avanzar esta ponencia, México todavía, sí lo está.
Es por eso, porque lo que vengo a expresar no puede ser aplicado en mi propia Patria, es que,
como latinoamericano, siento la obligación de exponerlo para México con un sentido
profundamente nacional.
Y cuando hablo de nacional, estoy hablando de la Nación Mexicana hoy, libre e independiente.
Por eso en esta exposición, mis sentimientos no me permiten hablar como un mero consultor
extranjero trabajando en México.
Voy a ir un poco más allá que eso, y por algún tiempo en el cual podré vislumbrar si mi ponencia
tiene algún eco, y con la anuencia de todos los mexicanos, me voy a mezclar entre Uds., voy a
tomar los colores mexicanos como míos y voy a hablar de “nosotros” aquí en México, porque así lo
siento.
Porque siento, que tal vez pueda cambiar aquí, algo que no pude cambiar en mi propia Patria y
aportar mi cuota de pensamiento, esfuerzo y trabajo para un futuro mejor de México y de todo su
pueblo.


2 - EL ORIGEN DE LA TECNOLOGÍA
Podemos definir a la ciencia como el conocimiento ordenado y generalmente experimentado de las
cosas.
Así también, podemos definir a la tecnología como el conjunto de los conocimientos, instrumentos y
métodos empleados en las actividades industriales.
Resumiendo ambas definiciones, diríamos que la tecnología es la aplicación práctica de las
ciencias en las actividades industriales.
Podríamos decir que la ciencia se aprende y desarrolla en las universidades, mientras que la
tecnología se desarrolla en los laboratorios industriales mediante la investigación y la aplicación
práctica de las ciencias.
Haciendo una libre relación de pensamiento, podríamos decir que así como a finales del siglo XIX y
principios del XX el Art Nouveau, llevó el arte a los objetos de la vida diaria, hoy la tecnología aplica
la ciencia al mejoramiento de nuestra vida a través de la industria.
Naturalmente, transformar ciencia en tecnología aplicable a bienes y servicios, es un proceso arduo
que requiere crecientes recursos para destinar a la investigación y el desarrollo a escala industrial.
Ahora bien, analicemos un poco la historia del desarrollo tecnológico.
Cerca de finales del Siglo XV, Leonardo da Vinci desarrolló, entre muchas otras cosas geniales, las
bases de la tecnología mecánica. Los engranajes, los mecanismos y la mayor parte de los
componentes de una máquina moderna. Sin embargo, recién a finales del Siglo XVIII, James Watt
inventó en Inglaterra la primera máquina a vapor que empleaba mecanismos descubiertos en el
Siglo XV y aún cuando se vivía el proceso creativo del Renacimiento, dichos descubrimientos
fueron desaprovechados por más de 300 años.
Esta máquina, revolucionó la fabricación de productos llevando su escala de artesanal a industrial.
Preguntémonos qué fue lo que retrasó 300 años esta invención netamente tecnológica y porqué en
el siglo y medio posterior, el proceso de investigación se aceleró de tal manera que el hombre llegó
a la Luna.
Naturalmente hay muchos factores concurrentes que llevaron a ese descubrimiento, pero entre
ellos, hay uno que nos compete a todos los Latinoamericanos.
Watt en su invención, creó tecnología, es decir ciencia aplicada. ¿Pero cómo lo logró? Pues
aplicando tiempo, dedicación, conocimientos y los recursos necesarios.
Desde tiempos remotos y también durante esos 300 años de atraso, Europa se desangraba entre
otras cosas embarcada en guerras por apetencias de poderes coloniales o para defenderse del
avance del Imperio Turco Otomano que amenazaba Europa desde el Oriente.
Sin embargo, algo reacomodó las ruinosas economías europeas a tal punto que no solamente
pudieron solventar los gastos inherentes a esas guerras, si no que produjeron una fabulosa
acumulación de capital que tuvo excedentes como para poder financiar, entre otras cosas, las
investigaciones de James Watt.
¿Qué fue lo que produjo este milagro dormido por 300 años?


La fabulosa transferencia de metales preciosos extraídos por los conquistadores europeos sin más
costo que la vida de los pueblos nativos y la extraordinaria acumulación de capital producto del
comercio triangular entre Europa, África y América de manufacturas, esclavos y materias primas.
Esta acumulación de capital, inédita en su magnitud y concentración, en buena medida originado
por la exacción que significó la llegada del europeo a América Latina, no solamente financió la
creación de Watt, si no que despertó el desarrollo tecnológico dormido durante todo ese tiempo.
De aquí que, si bien al momento del descubrimiento de América, ya se conocían en Europa
invenciones tales como la imprenta, el papel, la brújula y la pólvora, la tecnología en el sentido
moderno de la palabra, comenzó a desarrollarse a partir de la disponibilidad de capitales
acumulados en una magnitud tal que, además de solventar sus objetivos inmediatos, permitió
asignarlos a este destino complementario.
Como conclusión de este apartado podríamos decir que en buena medida gracias a nosotros,
ellos comenzaron antes con la tecnología”.

3 - ADÓNDE VAS TECNOLOGÍA

Dijimos en el apartado anterior que transformar ciencia en tecnología aplicable a bienes y servicios,
es un proceso arduo que requiere crecientes recursos para destinar a la investigación y al
desarrollo a escala industrial.
Caído el muro de Berlín y con él las ideologías, la democracia y el liberalismo se presenta como la
forma de gobierno más difundida.
En este esquema económico, los productos y servicios deben ser producidos con una eficiencia tal
que se maximice el rendimiento económico del proceso productivo.
Mayor rapidez, mejor calidad y al más bajo costo, serían las leyendas que cualquier empresa
industrial ostentaría con orgullo en los mármoles de entrada de los ingresos a sus plantas
industriales.


Y la tecnología cumple un rol protagónico en el cumplimiento de estos tres objetivos.
La informática, el control lógico, los PLC, la robótica constituyen buena parte de la tecnología
requerida para que cualquier industria se posicione a la vanguardia del mercado.
Pero, analicemos que influencia tiene la aplicación de estas tecnologías al proceso productivo,
sobre el ser humano y sobre el mercado consumidor.
La tecnología ha desarrollado métodos de producción que son más rápidos y eficientes que la
manufactura por el propio ser humano.
El afán de bajar costos, hace que las industrias apliquen estas tecnologías tomando como variable
fundamental de ajuste el propio trabajo del hombre.
Por dar un ejemplo, existen en Italia plantas robotizadas de fabricación de masas de varios acres
de extensión, operadas por 10 empleados que fabrican masas que se exportan a 40 países del
Mundo.


Así, con creciente velocidad, las plantas industriales son permanentes expulsoras de mano de obra,
la cual se encuentra cada vez más dificultada en conseguir empleo.
En la Argentina del 2000, se consideraba que se requería una inversión de USD 1.000.000 dólares
americanos por cada puesto nuevo de trabajo generado.
Es cierto que se generan nuevos puestos de trabajo a caballo del desarrollo económico.
Sin embargo, la curva de expulsión de la mano de obra industrial por el avance de la tecnología,
supera ampliamente a los puestos creados por el crecimiento económico.
Las actuales tasas de crecimiento poblacional ensombrecen aún más el panorama laboral, hasta
convertir a la desocupación en un problema cuasi endémico.
Pero el hombre, afortunadamente, tiene dos roles ensamblados en uno solo. Es trabajador y cobra
por su trabajo, pero también es consumidor de lo que él u otros producen a partir de los recursos
generados por su propio trabajo.
Entonces, nos preguntamos ¿Adónde vas tecnología?

La extrapolación de esta realidad, nos presenta varios escenarios posibles.
La primera alternativa es que la tecnología expulse toda la mano de obra que le convenga a los
fines de maximizar el beneficio del capital controlante.
En este primer escenario límite, se daría una concentración de la tecnología y el capital tal, que con
muchos sistemas informáticos, telecontroles, telecomandos y robots y unos pocos hombres
trabajando, podrían producir más rápido, mejor y a un precio ridículamente bajo todos los bienes y
servicios que los demás hombres del mundo necesitan.
Como contrapartida, por fuera de los muros de esas plantas industriales vagaría una masa
paupérrima de hombres y mujeres desocupados sin tener en sus bolsillos ni siquiera las pocas
monedas que en ese momento costaría lo que necesitan para vivir.
Es decir, la tecnología al servicio del capital.
Esta primera alternativa implicaría que la tecnología fue aplicada de tal manera que destruyó su
propio mercado potencial.
Esta destrucción del mercado potencial, conlleva para quienes queden fuera del sistema de
producción, muerte, desnutrición infantil, analfabetismo y la brutal división entre dos castas. Los
poseedores de la tecnología y una clase pauperizada subyacente.
Una segunda alternativa probable está constituida por una tecnología puesta al servicio de la
humanidad. Es decir que los capitales dueños de las tecnologías se den cuenta que además de
producir eficientemente, deben poner dinero en los bolsillos de suficiente cantidad de empleados
para que pueda existir el mercado destinatario de sus productos.
Si la tecnología hoy estuviera yendo hacia este segundo escenario, en vez de despedir personal, al
incorporar tecnologías que reducen el requerimiento de mano de obra, los empresarios bajarían la
cantidad de horas diarias de trabajo de sus empleados manteniendo su remuneración.
Un ejemplo en este sentido fue la política desarrollada parcialmente por la Planta Industrial de
Volkswagen en Alemania durante el último decenio del Siglo pasado.
En mi opinión, las pautas de hoy en día dan suficientes indicios de que el más probable de los
escenarios de extrapolación es el primero y que de haber un cambio hacia el segundo escenario, el
mismo se dará a expensas de convulsiones sociales dolorosas y de predecibles consecuencias.
“Lo que sí queda claro, es que cualquiera sea el escenario que le toque vivir al Mundo, más
vale un México magnánimo dueño de la tecnología que un México mendicante en los foros
internacionales”.

4 - CAPTEC, EL NUEVO CONQUISTADOR DEL SIGLO XX1
Cuando Hernán Cortés desembarcó en Veracruz en 1519, Tenochtitlán tenía una población varias
veces superior a cualquier ciudad europea y los aztecas eran infinitamente superiores en número a
los conquistadores.
Y a pesar de que Cortés llegó con escasísimos recursos en hombres y armas, rápidamente
conquistó el Imperio Azteca.
Muchas pueden ser las elucubraciones que los historiadores puedan realizar para comprender
cuales fueron las razones de este hecho histórico.


Sin embargo, podemos mencionar dos que influyeron decisivamente:
• Los conquistadores venían con un cierto desarrollo tecnológico ( la brújula, la pólvora, las
armas de fuego) que derrotaron a los nativos por su asombro.
• Moctezuma creyó que volvía el dios Quetzalcóatl. Poco antes de su llegada, ocho presagios
lo habían anunciado. Así, sabía que el dios Quetzalcóatl era blanco y barbudo, se había ido
por el este y había vuelto por el este.
Fundamentalmente estas dos razones, produjeron la derrota de Moctezuma, lo cual tuvo como
consecuencias una fabulosa transferencia de recursos a los conquistadores.
Acá tengo la obligación intelectual de denunciar al nuevo conquistador del Siglo XXI llamado
CAPTEC.
CAPTEC es un conquistador menos explícito y brutal que el Cortés del Siglo XVI, pero no por sutil y
pacífico menos devastador.
CAPTEC es simplemente la asociación biunívoca entre el capital y la tecnología que se pone
a su servicio.
• El asombro de Moctezuma
Como vimos en un apartado anterior, los países llamados desarrollados, por razones históricas
relacionadas con situaciones antropológicas de ubicación primitiva del hombre sobre la tierra y por
la brutal exacción que significó la llegada del europeo a América, comenzaron antes con el
desarrollo tecnológico.
Desde aquel momento, esa tecnología genera bienes y servicios útiles que generan ganancias que
forman capitales trasnacionales.
Estos capitales, reinvierten parte de sus ganancias en investigación y desarrollo que genera una
nueva tecnología de mayor avance.
Esa rueda de desarrollo tecnológico genera productos y servicios que cuando se ven como un todo
terminado generan en nosotros un asombro muy similar al que habrá sufrido Moctezuma ante los
arcabuces rugientes de Cortés.


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